Naomi Okubo tiene 30 años, nació en Tokyo y sigue viviendo allí. A los cuatro años jugaba a ser artista como su mamá, y hoy realiza trabajos con un concepto muy personal. Sus obras son de gran impacto visual, y tienen una paleta de colores que seduce inmediatamente. Dulce, fina y lúdica, recrea momentos femeninos y potentes que expresan una resignificación de su propia vida. Con cinco preguntas, confirmamos que su arte expresa, interpreta y sueña.

¿Qué fue lo más inspirador en los inicios de tu carrera como artista?

Absorbí el amor al arte desde muy chica pero, si tengo que definir una motivación inicial, la encuentro en mi adolescencia. Fue un período muy fuerte en el que tenía complejo de inferioridad. Padecía bastante el maltrato de mis compañeros en la escuela, y esa experiencia me demostró la importancia de la imagen en la sociedad. Eso me transformó en una persona diferente pero, aún así, no podía dejar de evaluarme a mí misma desde la mirada de los otros.

¿Esa es la razón por la que no vemos las caras de las mujeres en tus obras?

Exactamente. Cuando la gente ve mis obras, siente cierta felicidad y se lleva una impresión positiva de ellas. Pero, una vez que se concentra y observa detenidamente, advierte que no se ven los rostros y confunde un poco la intensión de las emociones expresadas. Permanentemente vemos imágenes lindas a través de los medios, y muchas veces tienen poco que ver con la realidad. Por eso, deseo que quienes vean mis obras, comiencen a pensar más profundamente los niveles de exposición y el impacto que pueden generar.

¿Por qué utilizás patrones de diferentes tramas?

Porque en nuestra generación, siempre estamos expuestos a demasiada información que circula en las redes sociales y los mass media. Permanentemente usamos esas imágenes, y hacemos un copy & paste aleatorio para apropiarnos de una apariencia. Creo que, a través de la mixtura y superposición de esos patrones, puedo expresar los sentimientos de estos tiempos que, además, se encuentran naturalizados.

¿Cómo se conectan esos sentimientos con una paleta tan colorida?

Creo que todo tiene significados opuestos, todo contiene su contradicción. Tenemos muchas imágenes alegres y lujosas que, al mismo tiempo, son las que nos agobian y presionan. Amo y odio al ser humano. Las dicotomías aparecen en todos lados, y me parece que esa es la razón por la que elegimos el arte como medio de expresión.

¿Qué tenés planeado para tu próxima serie?

Estoy trabajando en un planteo similar, pero inspirándome en imágenes de los medios. Para mi próxima exposición individual planeo hacer una instalación. Deseo generar vínculos con otros artistas más allá de mi país. Quiero ser internacional y exponer en diferentes lugares del mundo.

#Inspiración

Henri Matisse, Andy Warhol y Karen Kilimnik.

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