Letras

‘Paranoia’ de Roberto Piva

Reseña inédita sobre la novedad de editorial Nulú BonsaiParanoia de Roberto Piva, un poeta brasileño, escrita por Augusto Munaro.


Visiones de una pesadilla paulista

Paranoia, del brasileño Roberto Piva (1937-2010), es uno de los libros más intensos de poesía latinoamericana publicados en el siglo XX. Aparecido en 1963, está escrito, en buena medida, con una temperatura beatnik. Es decir rebelde y transgresor en la respiración de su vocabulario. Se manifiesta contra la poesía como idea erudita y sumida por el entretenimiento. Aquí, la existencia de la ciudad se manifiesta en el delirio paranoico del poeta. Su efervescencia toma su mayor efecto al manifestarse como una pesadilla contra los sistemas de represión de la ciudad. En ese sentido, es un poemario contra lo urbano. El resultado, es una visión de alucinaciones. Una explosión de colores, de temas, de poesía. Entre lo real y lo imaginario. Los quiebres, aquellos cortes de intensidad que operan como amplificadores de sentido regulan los versos de largo aliento con que el libro se construye. Poética visceral, preñada de lirismo con ecos surrealistas. Lo erótico y grotesco siempre en línea con lo lírico y apasionado, convergen en una dicción personal. Bruta, pero real. Cruda por su agresividad. Sucia, pero abierta a la trascendencia. Piva registra la capital paulista –sus olores, sabores: sus visiones- bajo la influencia del LSD, y lo hace con sinceridad. Comienza así la exploración al inconsciente a través de múltiples filtros, como el erotizante.

Una poesía-borracha, una poesía-cancerosa, una poesía-lisérgica que se abstiene de comulgar con la norma. Un tejido móvil, sinestésico. Un recorrido alucinante que evade la mera retórica sin sentido. Porque Paranoia es franca, marginal y antiurbana. Constituye la huella colorida, el intento convulsivo de comunión con las raíces afrobrasileñas. Explotando el pulso del instante, trabaja la flora y fauna. También lo chamánico-dionisíaco resplandece y posee muchos puntos en contacto con el ritmo del jazz, en su energía de transformación y de invención. Hay, asimismo, referencias precisas. Lugares existentes: calle São Luís; Rua das Palmeiras; el Parque Ibirapuera; la estatua de Álvarez Azevedo… Pero Piva, el voluptuoso trashumante, los tiñe, a su medida de la realidad como una superposición de montones de ruinas. Los enlaza, se apropia de ellos a través de un pulso vivo: elástico, no discursivo.

Debemos tomar la lectura de este libro como antídoto contra la conducta depredatoria de la actual civilización globalizadora. Totalitaria, homogénea; la impenitente banalización. Paranoia, como Poema sujo, como Catatau, como Galáxias, son obras en ruptura. Anticipativas por su carácter visionario. Se ofrecen al lector como posibles planes de fuga ante la norma castradora. Saltan afuera. La presente edición bilingüe al cuidado de Sebastián Goyeneche, además incluye las fotografías originales del artista plástico brasileño Wesley Duke Lee. Es la primera traducción completa que se hace del libro al castellano, y está realizada por el peruano Edgar Saavedra. Que este esfuerzo editorial sirva para ampliar un interés necesario por la lírica brasileña. Mucha de la mejor poesía latinoamericana de los últimos sesenta años ha sido escrita por brasileños.

Anterior post

Filling Spaces por Federico Piccirillo

Siguiente post

OFF GARTEN: el primer Showcase de Avant Garten

Neka / nicoigot

en este día y cada día.

Sin Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.