Música

Instagram hecho música: Tropical House

Con la llegada de las computadoras el horizonte de la música se expandió infinitamente. El eterno vocalista de The Doors, Jim Morrison, ya lo había predicho en 1969:

«I can envision one person with a lot of machines – tapes, electronic set ups – singing and speaking, and using a lot of machines.» – Morrison, 1969.

Una persona rodeada de máquinas, cantando y hablando, y usando muchos aparatos electrónicos. Así definió el futuro de la música en aquella época y acertó con la actualidad que vivimos.

Como ya vimos en otras notas (léase RAC ó BREAKBOT), un fenómeno ya natural hoy día es aquel de los productores únicos. Una sola persona que crea toda la música, a través del uso tanto de instrumentos musicales como máquinas como sintetizadores, moduladores y controladores MIDI, para servirse además de vocales ajenos y/o samples.

Hoy día puede hacerse música con literalmente cualquier sonido. Para algunos, los tracks de Skrillex que suenan a chirridos y frenadas de autos o a batidoras encendidas, para otros son una forma de música poderosa y violenta.

Pero la electrónica sumó nuevos géneros. Los sampleos, las máquinas, y los robots ya son casi parte de la historia, con Daft Punk, Justice, Deadmau5 y tantos otros a la cabeza.

La electrónica salió del antro. Salió del búnker para abrirse camino por los campos y las playas. Festivales como Ultra o Tomorrowland, incluso Coachella y la escena indie, son una ejemplificación de este nuevo lugar y esta nueva expresión que nos trae un nuevo género: el Tropical House.

¿En qué consiste? Pues no es más que una electrónica más armónica y melodiosa. Menos épica y fuerte, aunque no le falta empuje, y sí tiene un toque de fantasía. Es música para todo momento, un house que puede estar presente tanto en una vuelta a casa como en una juntada con amigos previo a salir hacia la noche. Creo que depende del contexto en que uno la escuche es que adquiere su impronta, si empuja o mismo frena.

Y así como lo encontramos en los principales festivales de música del mundo, podemos resumirlo en la figura del joven productor noruego Kygo, quien salió disparado a la fama gracias a varios remixes y sus recientes singles originales. Una de sus mezclas más populares es la que hizo sobre el tema Sexual Healing del eterno Marvin Gaye:

Una mezcla entre electrónica y nu-disco, con algunas características que lo diferencian de otros géneros, como una marcada presencia de instrumentos de viento: intros con flautas dulces, solos de saxos y acompañamientos de trompetas (ya sean logradas con instrumentos reales o a través de softwares de producción). Además, algún que otro silbido, un poco de piano estilo xilofón para ambientar y unos rasguidos suaves de guitarra o punteos de ukelele para transportarnos a estar tirados en la arena frente al mar (o al menos desearlo).

Tropical house es eso, es playa, es verano. Es palmeras y ananás. Es tragos y atardecer. Mismo canciones ya conocidas pueden caer bajo este umbral y ser re-trabajadas dentro de este género. A continuación van algunos covers y remixes de hits del rapero Macklemore, el guitarrista John Mayer y el meloso de Ed Sheeran:

 

Pero aún podemos darle una vueltita más. Una rama interesante de este nuevo movimiento es cuando se lo combina con el hip-hop. Cuando los productores toman vocals de rap y hip-hop, se produce una combinación refrescante. Esos raps que nos motivaban en los ’90 ahora adquieren un ritmo más alegre, y el contraste de la nueva música rodeando a esas letras muchas veces violentas es único. Incluso pueden lograr lo imposible, como cuando el productor Matoma juntó a 2Pac y Notorious B.I.G., en un mashup que pregona paz y da una sensación de esperanza:

Nos quedamos entonces con un sonido nuevo, y que dependiendo del contexto puede generarnos distintas reacciones. Hagan la prueba. En el arranque de la nota les dejamos una playlist con una selección de lo mejor de este nuevo género para que lo tanteen, ya sea que estén tranquilos mirando el atardecer o a punto de encarar hacia el bar de esta noche. Es el sonido del 2015. Internet se encuentra plagado de canales de YouTube (un claro ejemplo es el primer video de arriba) que presentan esta nueva música con imágenes de una estética muy definida, y alguna tipografía moderna por encima. Si Instagram fuese un género musical, sonaría así. Los artistas de este rubro que va en ascenso se presentan con fotografías y diseños minimalistas, con paisajes únicos, mujeres hermosas y el filtro fotográfico de turno que nunca falta.

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