La diseñadora rusa Alexandra Loginevskaya se puso al hombro el diseño para el packaging de Leafcare, una marca conceptual que tiene como objetivo ayudar a los jardineros a tratar e identificar cuáles son los problemas y enfermedades de sus plantas para tratarlas de forma acorde. Así, con formas gráficas en flat design es fácil identificar el propósito de cada uno de los productos, haciendo que el proceso de compra para el consumidor sea mucho mas sencillo.

“Leafcare es un concepto innovador de productos fitosanitarios destinado a proteger o salvar plantas de plagas y enfermedades. Este proyecto busca crear tal producto, que sea capaz de proporcionar una solución a los problemas del jardín” dice la diseñadora.

¿Cómo podemos saber que nuestro jardín está sano? Es muy fácil, solo deberíamos echarle un vistazo a las hojas. Una La planta sana tiene hojas verdes sin ningún daño, pero si las hojas tienen alguna marca, significa que la planta tiene una enfermedad o ha sido atacada por plagas. Por ejemplo, las manchas anaranjadas en las hojas son signo de roya de las plantas.

 

 

El diseño que creó Alexandra se basa en esta misma conexión entre la enfermedad de la planta y sus consecuencias evidentes en las hojas. El producto de línea incluye tres tipos de protección, que tienen un diseño con código cromático: protección contra insectos (en verde), tratamiento de enfermedades (color naranja) y prevención de enfermedades en caso de falta de sustancias necesarias (color amarillo). Cada tipo consta de cuatro productos, y cada producto tiene su propio identificador único: una hoja con las lesiones específicas. Por lo tanto, con solo mirar la hoja se puede resolver el problema de la planta sin la necesidad de tener conocimientos específicos.

 

 

La línea de productos se vende en cómodos cartuchos para insertar en un pulverizador especial Leafcare. Al mezclar el producto con el agua, la solución resultante se pinta en verde, amarillo o naranja, dependiendo del tipo de producto, respectivamente. Entonces, el pulverizador se compraría solo una vez y luego se reemplazan los cartuchos cuando sea necesario.

En definitiva, la solución es simple: si tu planta tiene algun problema, solamente tomás una hoja, la comparás con la del paquete y seleccionás el producto adecuado para curarla.

 

 

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