Hay que esperar entre 5 a 7 años para que el desierto de Atacama, en Chile, pase de ser la superficie más árida de la tierra, con tonos rojizos y temperaturas extremas, a una alfombra magenta.

Este año las intensas lluvias con las que contó la región sirvieron para que, en la extensión entre la Serena y el Sur de Antofagasta, millones de flores explotan dejando un tapiz rosado en el suelo, luego de pasar años en estado latente, esperando las condiciones favorables para este fantástico fenómeno.

El fotógrafo Mario Ruiz estaba de paso cuando tuvo la oportunidad de capturar esta serie de imágenes que nos teletransportan a una primavera que se viene con todo. Bienvenida.

 

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