El arranque del otoño marcó en Buenos Aires la llegada de uno de los festivales de música más esperados del año. Veníamos palpitando el Lollapalooza 2015 hace un par de semanas ya, escuchando nuestra playlist en el auto cuando todavía era todo calor en la city, viendo adelantos de lo que estaba pasando en Chile y esperando los shows de grandes como Robert Plant y Jack White.

Su segunda edición en Argentina nos dejó más que satisfechos. A 25 años de que Perry Farrell creara este gigantesco festival alternativo, y habiendo dado el presente en los dos días, votamos por reafirmar este tipo de eventos en Buenos Aires.

La variedad de música fue acertada y hubo de todo. Del primer día el premio revelación se lo llevaron St. Vincent, Interpol y Chet Faker (que nos hizo bailar un poco), y también los Kooks, viejos conocidos que tuvieron un show súper prolijo. El momento fuerte de la noche vino de la mano de Jack White y Robert Plant haciendo el clásico de Led Zeppelin “The Lemon Song”… además de que todo el show de White fue inolvidable, con el carismático músico recorriendo toda su carrera y una banda súper afinada a la que dirigía en todo momento.

Del segundo día es imposible no hablar de Pharrel Williams y las coreografías de sus bailarinas, con un show perfecto que recorrió mucho de su obra como productor y tuvo de todo, desde Hip Hop y R&B, pasando todos sus hits para demostrar que es el hombre del momento. Destacamos también los shows de Alt-J y de los ingleses de Kasabian, que supieron hacer vibrar al público dominguero.

El marco fue ideal. Los dos escenarios principales se ubicaron a pocos metros y permitían que la gente elija entre ver el show de cerca o sentarse a algunos metros y disfrutarlo no muy lejos desde el césped. La movida verde fue un gran motor en Lollapalooza, con varias asociaciones difundiendo su trabajo y la ubicación de cestos especiales para la separación de residuos en orígen.

Las marcas no podían quedarse atrás. Chevrolet instaló un gran stand donde, además de presentar el Onix, cancherísimo auto oficial del festival que cuenta con la tecnología MyLink, una pantalla en la que se puede conectar y hacer sonar fuerte tu música desde cualquier dispositivo móvil con cable USB o Bluetooth; también trajo las nuevas bicicletas de la marca, con las que los empleados se movieron por todo el predio durante los días que duró el festival.

Son dos modelos, uno de montaña pensado para adaptarse a la ciudad con cambios Shimano de 24 velocidades, cuadro de aluminio y rodado de 26”, y otro plegable, con rodado de 20” y 3 velocidades, ideal para subir a cualquier transporte público y viajar cómodo por Buenos Aires.

Más de 100 mil personas visitaron el Hipodromo de San Isidro este fin de semana y no podemos dejar de ilusionarnos pensando en lo que se vendrá el año que viene…

 

 

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