El Museo Atlántico es el primer museo submarino en el viejo continente, situado en la costa de Lanzarote, en las Islas Canarias. Solo basta sumergirse 15 metros para encontrar las esculturas del artista Jason Decaires, que le rinden homenaje a los inmigrantes y refugiados.

Son más de 300 figuras realizadas en hormigón de pH neutro que, con el transcurso del tiempo, servirán para incrementar la biomasa marina y facilitar la reproducción de las especies de la isla. Se dividen en 6 secciones bien diferenciadas, que arrancan con una agrupación de 35 figuras humanas caminando hacia el mismo destino, llamada “El Rubicón”, pasando por estatuas que reflejan el desarrollo de la tecnología en “los fotógrafos” y “contenido”, en el que los protagonistas están tomando selfies.

 

 

La parte polémica pasa por “la balsa de Lampedusa” que representa el abandono de los marineros en el naufragio en Senegal, reflejando la situación humanitaria actual, así como trazando un paralelismo con la crisis de los refugiados en Europa, además de un gran muro de 30 metros y 100 toneladas que hace de puerta divisora en el centro del espacio.

 

 

Aludiendo a los locales, “los jolateros” es una serie que representa una tradición lanzaroteña a través de una agrupación de niños subidos en sus barquitas de lata. Cabe destacar, al mismo tiempo, que gran parte de las esculturas exhibidas emplearon a personas de la isla como modelo para su elaboración.

¿Querés visitarlo? Date una vuelta por la página del museo y hacé tu reserva.

 

 

 

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