Moda

Se me apagó la tele, Schang-Vitón Invierno 2014

 

Es muy curioso como los procesos creativos detrás del armado de una nueva colección para cualquier marca son prácticamente ignorados cuando llega la hora de presentarlas. En una lluvia de palabras que me teletransportan automáticamente a la facultad, cuando primero diseñaba y después chamuyaba un partido conceptual que se ajustara a lo que había hecho (algo así como disparar primero y preguntar después), muchos, tantos de los diseñadores locales embellecen el proceso de diseño confesando inspiraciones estrambóticas y elevadas, con colecciones que van atadas con alambre a una prosa innecesaria.

«Se me apagó la tele» es la nueva colección de Julia Schang-Vitón para el invierno 2014, con uno de los conceptos y consecuente bajada más honestos con los que me encontré en los últimos tiempos (o, tal vez, jamás). Sin buscar agradar, sin necesidad de complacer, Julia arrancó esta colección sin una gota de inspiración. Completamente drenada, sin nada que la emocionara y muy disconforme con cómo estaba traduciendo su universo, eligió usar el «borrón y cuenta nueva» para despegarse de sus propios límites.

La colección es divertida. Irreverente, incluso hasta un poco irónica. El ruido blanco es la trama por excelencia que se planta en tops, vestidos y el interior de abrigos, mientras que la icónica señal de ajuste embandera sweaters y faldas tejidas. Color brillante, color vibrante… ¿quién lo hubiera imaginado?

Ojo, tampoco es que estamos hablando de otra persona. La silueta sigue siendo indiscutiblemente obra de Schang-Vitón, con esos tejidos interminables y superposiciones de planos angulosos. Los cropped tops son una constante que permanece desde su propuesta estival, esta vez con lanas y paños ideales para el invierno. Acompañan camisas, vestidos y faldas, y una reinterpretación muy propia del tradicional poncho argentino: un rectángulo que puede ser usado de frente o de coté, en el permanente gris o un azul eléctrico.

«Se me apagó la tele es una oda al cambio, al momento en el que dejás la mente en blanco y las ideas fluyen» confiesa Julia. Hoy la pueden encontrar mudada, compartiendo lugar con los chicos de Boerr-Yarde Buller en el concept store Tupã, otro lindo paso en esta etapa en la que el diseño viene con la dosis justa de diversión. Nosotros, encantados.

 

Anterior post

Pulp: The Film

Siguiente post

Hain, en invierno de Boerr-Yarde Buller

CCH

Sin Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.